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| Asi explica el Dr. Christian Agrapart, en su libro Guía de la
Terapia por los Colores, las excelencias de la cromoterapia, pues no en
vano es uno de sus grandes cultivadores.
"Cuando un ama de casa se vuelca encima el contenido de una olla de agua hirviendo, en el área afectada de la piel se produce una quemadura con aparición de enrojecimiento y flictenas. La sensación dolorosa de quemazón es muy intensa. El tratamiento normal consiste en acudir al médico más cercano para primeros auxilios: tul graso, desinfectante y, si hace falta, suero y vacuna antitetánicos... El dolor persiste mucho tiempo y obliga a tomar analgésicos. La evolución hacia la total curación es lenta y las llagas con supuración terminan en cicatrices retráctiles cuyo aspecto estético será muy poco satisfactorio. El tratamiento por cromoterapia es muy sencillo: basta con exponer (lo
más rápidamente posible, tras el accidente) el área
afectada a una radiación color naranja, y luego azul, según
un tiempo de aplicación preciso. Esta radiación, aplicada
con urgencia, funciona asombrosamente (para nosotros, los occidentales)
ya que el dolor desaparecerá al cabo de veinte minutos..."
UNA ANTIGUA CIENCIA PUESTA AL DÍA EL tratamiento por colores corresponde a una de las muchas aplicaciones
de las energías que han cultivado los orientales desde hace miles
de años. Al mismo nivel de eficacia que la acupuntura, la cromoterapia
se basa en la consideración de una energía global, de la
que la materia, por ejemplo, es una manifestación más, y
en la que cada color tiene su efecto compensador yin o yang
para conseguir el equilibrio orgánico, esto es, la salud.
Como la mayor parte de las otras medicinas alternativas o complementarias, carece de efectos secundarios, pudiendo ser utilizada en procesos de autocuración por cualquier persona con una preparación mínima. Pero aquí hay que decir lo de siempre: sólo en manos de expertos puede llegar a ser la cromoterapia una hertamienta útil para devolver la salud a un organismo afectado por cualquiera que sea el proceso patológico. LAS BASES DE LA CIENCIA La filosofía ancestral china considera que el Universo esta constituido por distintas manifestaciones de una energía global (el Tao o Ki), que tienden a buscar un equilibrio entre sus componentes de distinto signo -el yang y el yin-, y que, a través de una serie de leyes fijas sintetizan la materia y la energía como diferentes manifesraciones del Ki. Una de estas leyes es la expresada por los CINCO COLORES, la cual establece
una correlación entre dichos colores básicos y los órganos
rectores del cuerpo, a través de los meridianos de energía
que lo recorren. Es obligado recordar en este momento que, para los chinos,
los órganos no deben ser entendidos al modo occidental como una
entidad anatómica, sino como una energía con relación
preferencial con el órgano físico y con las funciones por
él controladas.
Estos cinco colores y sus órganos correspondientes tienen distintos
tipos de energía.
COMO USAR LOS COLORES En principio, parece que la forma obvia sería utilizar directamente
una luz coloreada sobre el paciente o la zona afectada que se quiera tratar.
Por supuesto así es, pero no olvidemos que el concepto de la cromoterapia
es fundamentalmente energético, por lo que también pueden
ser usados elementos materiales, cuyas propiedades admiten ser cambiadas
o potenciadas por su exposición a la luz o a los colores directamente.
Cómo se cargan los colores: El sistema más fácil
y más frecuentemente utilizado es el de colocar la sustancia en
recipientes de cristal coloreado expuestos directamente a la luz del sol.
-El agua, así como el vino, debe exponerse un mínimo de cuatro horas. -El azúcar precisa, como poco, dos semanas. -El aceite necesita, por lo menos, cuarenta días de irradiación solar constante. -El aire puede cargarse en unos pocos minutos; al respirarse directamente de la botella se consigue, en los conductos respiratorios, la acción estimulante o sedante correspondiente al color utilizado. Esta carga no se mantiene constante y es preciso renovarla a menudo, dependiendo de la tonalidad de que se trate: así, el agua contenida en una botella azul, que es un color antiséptico, mantendrá su actividad durante muchos meses, pero si es de color rojo o amarillo precisará ser recargada cada tres semanas en invierno y una vez por semana en verano, debido a que la irradiación solar es mucho mayor e intensa. Como se usa el color dírectamente: Como sistema más común se utiliza una linterna o foco con suficiente potencia (de unos 60-100 w. o su equivalente es lo ideal), en cuya fuente de luz se adaptan transparencias con los colores puros requeridos o sus combinaciones mas frecuentes. Poniendo y quitando las distintas transparencias pueden conseguirse secuencias y rápidos cambios del color de la luz emitida, ideales para los distintos tratamientos. LOS COLORES TODO el mundo sabe que una habitación pintada de verde proporciona un clima sedante, en tanto que casi nadie ignora que los cabarets utilizan las luces rojas precisamente para recrear o propiciar un cierto ambiente erótico. Por eso, aparte de su sistematización terapéutica, los colores responden a un proceso bastante básico, no sólo desde el punto de vista físico sino también a niveles más profundos de nuestro subconsciente. EL ROjO. Es un color caliente, yin, que estimula la vitalidad general
del organismo. En el aspecto circulatorio el rojo es adecuado para la hipotensión,
la impotencia masculina de causa vascular y en las enfermedades vasculares
en que existe alteración circulatoria sin hipertensión, asímismo
es indicado en las anemias, ya que favorece la multiplicación de
los glóbulos rojos.
EL NARANJA. Mezcla de rojo y amarillo, el naranja es un color yin, caliente
y alegre, muy indicado para estimular, pero sin llegar a tener la fuerza
del rojo.
EL AMARILLO. También caliente, es un color que inspira, vitaliza
y estimula. Por eso, se emplea en problemas de estreñimientos de
todo tipo, indigestiones y flatulencias o aerofagias.
EL VERDE. Color yang, sedante y calmante, tanto fisica como psíquicamente.
EL AZUL. Es uno de los colores más usados en cromoterapia por
su carácrer sedante, yang, refrescante, antiséptico, antiinflamatorio
y antiespasmódico.
OTROS COLORES usados en cromoterapia con frecuencia son el ÍNDIGO,
el VIOLETA, y el PURPURA.
LAS DOSIS EL agua tratada cromáticamente puede tomatse en dosis de tres
cucharadas diarias, mejor antes de las comidas o en ayunas. Los niños
tomarán dos diarias. En el caso de "agua púrpura" las tomas
pueden hacerse antes o después de las comidas, y el agua o el azúcar
cargados de amarillo deben tomarse por la mañana, al levantarse.
1.- Las sesiones deben plantearse mediante tratamientos a diario y secuenciados, ya que en muchos casos los efectos no aparecen hasta el tercer o cuarto día, y se van manifestando progresivamente a lo largo de las jornadas siguientes. 2.- Si a la segunda o tercera sesión no se encuentra el alivio
buscado debe cambiarse de pauta, porque la secuencia no ha sido bien planteada.
Algunos ejemplos: El ACNÉ JUVENIL, se trata con una exposición de naranja
prolongado + azul, breve según la pauta general expuesta.
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