|
![]() |
![]() |
|
|
Actualmente la ciencia y la tecnologia, nos proporciona una versión
contemporánea del antiguo arte de curar, se basa en la premisa
de que
"el mejor modo de prevenir la enfermedad ...
es fortalecer los mecanismos de autodefensa del cuerpo".
Para ello se han creado los Suplementos Dietarios,
los cuales de una manera simple y contundente
complementan nuestras deficiencias alimentarias,
tan tipicas de la voragine actual.
En general, dichos suplementos contienen una cierta cantidad de
vitaminas, cuya composición varía en función al tipo
de "refuerzo" que se desea, incluyendo generalmente algunos de los minerales
más necesarios para el cuerpo.
Estas vitaminas se encuentran especialmente en los vegetales, por
lo que muchos de los suplementos son en base a uno o varios vegetales,
por ejemplo, zanahoria deshidratada, alimento natural que aporta
principalmente provitamina A y betacarotenos. Tambien se utilizan algas,
como la chlorella, alga muy nutritiva, para
personas cansadas. y hongos como la levadura de cerveza,
que aporta el complejo de vitamina B, B1 y B2
Entre los minerales, selenio, zinc, magnesio, calcio, fósforo,
cobre, hierro, cromo y manganeso son los que más requiere el cuerpo
para su correcto funcionamiento, y en nuestra alimentación no se
hallan en la medida necesaria.
Los aminoácidos azufrados, por ejemplo, tienen excelentes
propiedades como antiséptico, antibacteriano, antiviral y
antiparasitario. disminuyen la presión sanguínea y el nivel
de colesterol; y sin embargo no se consume habitualmente por simples razones
de estética, (aliento fuerte), ya que estos aminoácidos se
hallan en el ajo común.
Cabe destacar que es imprescindible consultar con su médico antes de ingerir suplementos dietarios, porque si bien el cuerpo humano desecha aquello que no necesita, (exceso de algun mineral, por ejemplo) con las vitaminas se puede producir un fenómeno llamado "avitaminosis" que significa que el cuerpo, saturado por la cantidad, rechaza la vitamina en exceso, y a posteriori no vuelve a absorverla cuando la necesita nuevamente, produciéndose el trastorno consiguiente.
Un poco por desacostumbramiento paulatino de ciertos alimentos (ha
bajado el consumo de hígado, que contiene hierro); o porque muchas
frutas y verduras debido a la manipulación genética han perdido
parte de su contenido vitamínico (en pro de una vista atractiva)
el cuerpo humano va perdiendo sus fuentes naturales de los elementos básicos
de su constitución.
Ante esto, el camino lógico es volver a una alimentación
balanceada, completa (sin quitar alimentos indispensables) sana y natural,
supliendo mientras la falta con estas "ayudas" dietarias, que aportan los
nutrientes necesarios para la buena salud, fortaleciendo al cuerpo
y manteniendo las defensas inmunológicas altas.