DESODORANTES
NATURALES
Desodorante de lavanda:
Coloque en una botella una cucharada de azúcar, tres gotas de
aceite esencial de lavanda y 600 ml de agua destilada o agua fría
que haya sido hervida. Tape la botella, agite bien y deje reposar durante
dos semanas.
Si prueba con otros aceites
esenciales, recuerde asesorarse si pueden colocarse sobre la piel sin
riesgos.
Tónico de tomillo, romero o hierbabuena: Coloque un puñadito
de estas hierbas en un recipiente de agua suficiente para cubrirlas, cocine
durante 5 minutos y déjelas enfriar. Luegue cuele y embotelle.
Solución de alcanfor para los pies: Ponga unas gotitas
de alcanfor en un recipiente con alcohol.
Apliquelo con un algodón exclusivamente en los pies, ya que
la acción es antiséptica y refrescante, y no apto para piel
sensible.
(Recuerde probar primero en una pequeña área
y sólo una gota para comprobar que no se produce una reacción
alérgica.)
Los envases o botellas para envasar, elíjalos
preferentemente de vidrio, y esterilicelos, ya sea colocándolos
en agua e hirviendo por 15 minutos, o sumergíendolo en agua muy
caliente , o limpiándolos con alcohol.
Fuentes de vida
En los antiguos patios coloniales,
el aljibe en el centro, con su brocal fresco y las macetas con flores a
su alrededor, era el corazón acuático y vital alrededor del
cual la vida transcurría.
No pocas casas cuentan con bonitas
fuentes que con su tenue y musical sonido brindan calma y vitalidad en
algún jardín de invierno. En nuestros días, pequeñas
cascadas o fuentecitas colocadas en rincones estratégicos dan el
toque de vida y movimiento continuo y relajación.
¿Por qué entonces
no contar con ellas en nuestro hogar, y además hechas por nuestras
manos?
El principio es simple, y requiere
de un recipiente donde el agua esté contenida, y una pequeña
bomba que la haga circular. Desde bols de vidrio, latas metálicas
hasta palanganas plásticas pueden servir. Debemos cercioranos que
no pierdan el líquido, y en el caso de ser metálicas, recubrirlas
internamente con alguna pintura impermeabilizante. La bomba, puede
ser un filtro de pecera, (las que hacen cirular el agua, no las estáticas)
y que además cuenta con la ventaja de ser sumergible, quedando oculta
bajo el agua. Este filtro bomba puede adquirse en las veterinarias y acuarios.
Es menester cuidar de que esté correctamente aislada eléctricamente,
pues funcionan a 110/220 v.
Y aquí es donde la fantasía
entra en acción. La bomba filtro viene provista de tubos plásticos
transparentes por donde va el agua tomada del recipiente, y puede ser insertada
en un cañito de bambú, por donde caiga el chorro de agua,o
disimulada tras una pila de piedras, para aparentar una cascada, o ubicada
dentro de una figura cerámica o de porcelana (bien impermeabilizada)
a manera de fuente romana. Sapitos, doncellas con jarrones, dragones, sirenas,
aves y un sinnúmero de estas esculturas miniaturas se prestan para
armar un escenario acuático con el discorrer cantarino del agua,
recirculando una y otra vez. En casas de arte o decoración hallará
todas estas figuras, algunas incluso ya armadas para tal fin.
Luego de armada y puesta a funcionar,
simplemente relájese y disfrútela. |
Construya
su propia campana tubular o "armonizador "
En un acercamiento a los
métodos orientales de armonización hogareña. no pocos
han visto y escuchado sobre estas campanas de viento, que al mecerse en
la brisa tañen quedamente.
Si tiene ganas de hacerla
en casa, pruebe con un caño del tipo que se usa en las cortinas:
hueco, y más o menos del grosor de un dedo anular. Estos son baratos
y fáciles de conseguir si los compra Córtelo en partes
iguales, de unos 20 a 30 centímetros, en un número de 5 o
6; luego con un punzón o destornillador trate con mucha paciencia
de hacerle a cada cañito en una de las puntas dos pequeños
agujeritos por donde pasar un cordel o hilo grueso de algodón o
similar (Puede usar lo que tenga a mano). En una tapa de algún recipiente
metálico o plástico duro, preferiblemente redonda, haga tantos
agujeritos como cañitos cortados tenga (como si marcara los puntos
de las horas en un reloj), un agujero central y cuatro agujeros equidistantes
en los bordes.
Ate con el extremo del cordel
o hilo la punta de un cañito, y con el otro extremo lo pasa por
uno de los agujeritos (en la parte de las horas) en la tapa redonda, dejando
una cantidad de hilo entre tapa y caño de unos 40 a 50 cm de largo.
Proceda de igual forma con cada uno de los cañitos. Al finalizar,
levante la tapa redonda; los cañitos quedarán colgando de
ésta. Para colgar la campana, con otros pedazos de hilo pase
por los cuatro agujeros externos de la tapa, y ate los extremos, de forma
que los cuatro hilos converjan en uno solo, que pueda ser colgado de algún
ganchito. Pero esta campana necesita de un badajo; que puede ser cualquier
objeto metálico o de madera más o menos pesado: una llave,
otro cañito por ejemplo, o lo que la imaginación le sugiera.
Cuélgela con un hilo del agujero central, del mismo modo que con
los cañitos, pero que quede a la mitad de la altura de los cañitos,
para que al moverse éstos, la golpeen y suenen como campanitas.
Con ayuda del Feng Shui o
su propia intuición, coloque la campana tubular adonde corra viento
en su hogar; un alero, un árbol... donde más le guste...
y disfrútela.
Puede variar esta campana
cortando los cañitos a diferentes alturas, o combinando caños
de distinto grosor. Un consejo: tómelos flojamente de una punta
y golpéelos suavemente antes de realizar toda la operación.
Así sabrá aproximadamente cómo suena cada uno y podrá
combinarlos mejor en los tonos o armonías que desee.

|
Consejos de Jardinería
|
* Abonos y fertilizantes naturales:
Para mejorar la tierra de sus plantas,
utilize los residuos de su cocina: cáscaras de vegetales, saquitos
de té, café, yerba mate, etc. Es conveniente primero
trozarlas lo más posible, y colocarlas en tierra aparte bien mezcladas
(un cajón, por ejemplo) hasta que pase el proceso natural de descomposición,
puesto que el café, por ejemplo, es muy ácido para las plantitas
si se lo coloca directamente. La cáscara de huevos proporciona calcio,
previamente pulverizado. Si le hace falta hierro, deje un clavo común
en el sol en un recipiente con agua, para que se oxide y luego utilize
el agua diluida para regar.
Un excelente fertilizante se obtiene
colocando 100 gr de ortiga en 1 litro de agua, y la deja allí dos
semanas como mínimo. Para regar diluya en varios litros de agua,
y sus plantas, felices.
Si debió podar, pase un algodón
embebido en jugo de limón por la herida, eso le ayudará a
cicatrizar y desinfectará la zona. |
Muy pronto más ideas,
consejitos y manualidades,
algunas decorativas, otras prácticas, para
dejar volar nuestra imaginación y poner manos a la obra!

|