|
![]() |
EL ZEN
================================================
INTRODUCCIÓN
El Zen debería ser la religión del mundo futuro, dado
que su concepto del ser y de la
naturaleza no es fijo, suele burlarse de los dogmas, y evoluciona y
cambia en su manera de ver
'las cosas' que encaja con la ciencia actual, todo fluye, nada permanece.
Dice Viallet *, "El Zen no es una fe religiosa que se acepta como revelación
en base a la
palabra de un mensajero o apóstol, ni una revelación
a partir de la cual el creyente podría
construir su mundo. El Zen es una experiencia, una elaboración
paciente que no concluye sino
a la hora de morir, y que afecta al fondo mismo del conocimiento."
El Zen con su estabilidad mental (ondas mentales theta), que no es la
pasividad típica del yoga
(ondas alfa), tiende a resolver los conflictos psicológicos.
Con su integración al Vacío** ayuda
a combatir la enfermedad y nos armoniza con la naturaleza, aunque estos
no son los fines de su
práctica.
El 'Vacío' del zen no es igual a nuestro concepto de ausencia
total, es un espacio puramente
mental, en el que todas las cosas se comunican libremente unas con
otras, un universo
ilimitado, infinito. En el Vacío, las palabras dejan de tener
sentido.**
Algunos afirman que el pensamiento zen se centra en el cuerpo calloso del cerebro.
LA ESCUELA JAPONESA
El Budismo de origen hindú, se expandió a China a principios
de la era cristiana, su encuentro
con la mentalidad práctica de los chinos dio origen al Budismo
CHAN, seis siglos mas tarde,
alrededor de 1200 el Chan se expandió al Japón, donde
fue conocido como Zen.
En el siglo IX vivió uno de los maestros mas conocidos de Japón:
Rinzai, que creó su propia
escuela. A continuación repito algunas instrucciones de Rinzai
para la práctica del zen y que
nos dará una idea de la cornisa filosa, por la que transita
esta disciplina fascinante.
LOS DICHOS DE RINZAI
No tengo ninguna enseñanza.
Todo lo que puedo hacer por usted es curar sus enfermedades y liberar
su mente de las
cadenas que las atan.
No se aferre a mis palabras.
Deje mas bien de pensar y tratar de encontrar respuestas. ¡Y hágalo ahora!
Si usted comprende, no temerá ni el nacimiento ni la muerte.
Será libre de quedarse o de irse.
No busque la condición de Buda, pues vendrá a usted cuando menos lo espere.
No se deje engañar por otros.
Tenga fe en sí mismo. Eso es todo lo que hace falta.
Si le falta fe en sí mismo, se aferrará de las cosas externas y perderá la libertad.
Usted no tiene fe en sí mismo, de modo que busca algo que está afuera.
Aun cuando triunfe, solo tendrá nombres y palabras.
No tendrá el principio vivo.
¿Hay algo que falta en toda la variedad de nuestra actividad diaria?
Todo está allí y quien sea capaz de percibirlo, puede vivir sin preocupaciones.
No busque nada que venga de afuera. Entonces será Buda.
¡Los eruditos y los Sutras! ¡Escupo sobre ellos! Usted solo
tiene que saber que dondequiera
que esté, se encuentra en el camino a su propio hogar.
Solo porque nuestra sabiduría está tapada por nuestros
sentimientos, y nuestra substancia
cambiada por nuestros pensamientos, es que aguantamos el sufrimiento.
Le digo que no hay nada que no sea importante, ni un ser viviente que no pueda ser liberado.
Cuando llegue a ver las cosas como yo las veo, podrán sentarse
sobre las cabezas de los
Budas.
La esperanza de iluminación es como un yugo sobre su pescuezo.
La condición de Buda es la roña de la letrina.
Buda y Nirvana son postes de parada para burros. Olvide todo eso.
No se preocupe. Tome las cosas como vienen. Camine cuando quiera caminar.
Siéntese cuando quiera sentarse.
Si busca a Buda, éste se convertirá en un simple nombre.
El tiempo es precioso.
Sea sencillo. Arroje a un lado las costumbres y hábitos.
Sin fe en si mismo reconoce solo nombres y palabras.
¡Idiota! trata de encontrar en libros, lo que quiere su mente engañada.
No aprecie ni lo sagrado ni lo secular.
No practique ni luche. Sea sencillo y desinteresado en todas sus acciones,
ya se trate de vestir
ropas, comer, defecar u orinar.
Los que luchan por el éxito son unos estúpidos.
Hoy en día los estudiantes de Zen son como cabras. Comen cualquier cosa.
La duda es un demonio. Un Buda sabe que nada ha sido creado, que no
hay nada que perder
ni que ganar, nada de que darse cuenta.
No hay nada de que maravillarse. Pero como usted no cree en eso, todos
sus pensamientos,
están lanzados a la persecución de cosas externas. Es
igual a un hombre que rechaza su propia
cabeza para buscar otra.
Lo real está al alcance de la mano, y no espera a que llegue el momento oportuno.
No hay enseñanza fija. Todo lo que yo puedo proporcionar es una
medicina apropiada para
una determinada enfermedad.
No se vuelva hacia los maestros de la antigüedad pensando: Allí
está la verdad. Son muletas
para idiotas.
La condición de Buda viene de liberarse de la dependencia. Pero
en sí misma no es una
ganancia.
El que no sabe esto se ve acosado por doctrinas que solo sirven para cegarlo.
Si usted quiere ser independiente, libre desde el nacimiento hasta la
muerte, reconózcase a sí
mismo.
La persona iluminada le da la espalda a las escrituras.
No son otra cosa que pasos para llegar a la iluminación.
El tiempo es precioso. No hay permanencia en un instante. (El cambio es constante).
Si usted hace nacer un pensamiento de amor, se ahogará.
Si hace nacer un pensamiento de ira, se quemará.
Si hace nacer un pensamiento de duda, se atará.
Si hace nacer un pensamiento de alegría, será destrozado por el viento.
Nada es objetable. Si usted desprecia lo secular y valora lo sagrado,
está sometido a lo
secular y lo sagrado.
Los que siguen el sendero no se equivocan.
Nada tiene una esencia propia, aunque los nombres nos engañan respecto a esto.
¿Qué es lo que busca? Hasta las enseñanzas mas
grandes no son mas que papel de desecho,
que es bueno para limpiar lo que ensucia.
Todo anhelo produce sufrimiento.
¿Por qué toma al Buda como la última cosa? ¿No
murió él también? ¿En que me diferencio yo
de él?
Seguir a otros y triunfar en enseñanza libresca, lo dejará atado con cadenas.
Es muchísimo mejor olvidar las grandes cuestiones y retirarse a algún lugar tranquilo a meditar.
¡Pero eso lleva trabajo!
¿De qué hay que dudar?
Suelte. No busque ni huya.
No se equivoque, no hay nada que encontrar por fuera ni por dentro.
Y no se cuelgue de mis palabras.
Siga su camino con calma y con mente vacía.
Basta con ser tranquilo y común, vistiendo ropas y comiendo arroz.
Todas sus aflicciones tienen su fuente en la mente.
¿Por qué buscar en alguna otra parte liberarse de ellas?
Si conoce al Buda ¡derríbelo!
Si se encuentra con un autoridad ¡derríbela!
¿Sus padres? ¡derríbelos!
¿Sus parientes? ¡derríbelos!
Solo así se verá liberado.
Libre de cosas externas, será despegado e independiente.
Confíe en sí mismo.
Observe en sí mismo lo que ya está allí.
Adiós.
Comentario final
¿Usted cree que los talibanes que derrumbaron las estatuas de
Buda en Afganistán entienden
algo?
Alguien
================================================
Volver a Editorial Alternativa