Es una contradicción hablar de naturaleza
muerta, cuando la vida bulle sin cesar por doquier, y la muerte en sí,
es un proceso de transformación, no un final en el gran ciclo de
la naturaleza. Hasta la llamamos madre natura, por su capacidad de creación,
por dar vida a sus criaturas.
Sin embargo, ya no es tan así. Lo noté
cuando corté un hermoso tomate, de piel firme y roja, que en su
interior... estaba vacío. Las paredes secas, y en la nervadura central
unas pelotitas brillantes, casi plásticas, que supuse eran las semillas.
No concordaba con un tomate, aunque lo aparentaba en su exterior. Allí
recordé las lustradas manzanas que hace unas semanas compré,
y que además de la extraña ausencia de su característico
perfume, tenían manchas negras en su ya no blanco interior. De más
está decir que luego de desechar manzanas manchadas, cebollas con
aromas raros, lechugas duras e insípidas, tomates de plástico,
morrones con gusto a cartón, bananas ácidas, pepinos sin
jugo, naranjas secas por dentro y sabor a lima, o tal vez pomelo, o...
; y demás, tuve que darme cuenta que nada de lo que compraba parecía
natural... vivo. La apariencia de fotografía o publicidad, tan tentadora
en la verdulería se convertía en un supuesto vegetal de características
nuevas, una copia plástica mal digerible.
Probé a sembrar las semillas del tomate
para poder cosechar frutos maduros y sin venenos... y fue curioso comprobar
que esas semillas no germinaban. Germinaban sí, las compradas en
un sobrecito, ya con los aditamentos necesarios para que crecieran... no
muy naturalmente, claro. No es nuevo para mí el tema de los alimentos
transgénicos, cruzando genes de especies diferentes (peras con papas
y engendros así), ni la utilización masiva de productos químicos,
que hacen que una naranja verde, se convierta con un gas en anaranjada,
y madura dentro de congeladores especiales, mientras es transportada con
rapidez, para venderla lo más pronto posible... Con el resultado...
insípido, inodoro e incomible. No es nuevo, repito, pero no creí
que la ambición y la ceguera de pocos nos llevara a consumir cosas
que no alimentan, y que gracias a los aportes químicos adicionales,
enferman.
Si las semillas que comemos no germinan, y
las frutas no maduran en los arboles, y solo con fertilizantes crecen;
¿Que clase de vegetales (y animales)
están produciendo?
¿Que salud mantendremos alimentándonos
de... plástico?
¿Que vitalidad nos dará esta
nueva... naturaleza muerta?