Durante 1992 el diario EL ATLÁNTICO,
Mar del Plata- Argentina, publicó un artículo del investigador
y arquitecto Roberto Fava, titulado "Efecto Corcho". En él
se describieron los fenómenos sinergéticos asociados al recalentamiento
global y sus efectos sobre ambos polos.
De acuerdo con cálculos algorítmicos
del mencionado "bajo un sistema en gravedad, el peso equivale a masa
y ésta a energía. Así existen más de 3.000
millones de megatones de energía-peso acumuladas especialmente sobre
la placa tectónica antártica".
Este peso fue acumulado en los últimos
millones de años. Un descongelamiento súbito en el término
de 10 años provocaría enormes liberaciones de energía
sísmica, por el fenómeno paralelo de auto nivelación
ascensional de la placa antártica, al experimentar ésta en
una fracción ínfima de período geológico un
descongelamiento exponencial repentino, por lo que desaparecería
el peso que la mantiene hundida.
Esta energía de acción-reacción,
debido a que en el suelo se trasmite a 45 grados de inclinación,
se transformará de vertical en horizontal hacia los bordes. Y estos
enormes esfuerzos de tensión-tracción horizontal presionarán
a la compresión los bordes tectónicos de las demás
placas y así las ondas se retransmitirán hacia el resto de
las placas del planeta. Activándose así una resonancia sísmica
de devastadoras consecuencias. Los enormes esfuerzos de tracción
sobre la placa antártica serán suficientes para fisurarla
y esto, causará activación volcánica progresiva en
ése continente. La primer fase tenue de vulcanismo antártico
en progresión coincide con el umbral fijado para el 2.002. De no
tomar medidas a tiempo la Humanidad, de la primer fase tenue se pasará
a la media e intensa, y los volcanes activándose en Antártida
serán un factor de descongelamiento hiperacelerado. La cuarta fase
será la separación de la placa antártica en varias
partes. Por la resistencia de efectos de fricción y cohesión
esta energía se liberará por ciclos, en forma no gradual.
La liberación de semejante
energía acumulada en períodos cortísimos, geológicamente
hablando, provocará sismos fuera de escala, causando éstos
un estado de resonancia en las placas continentales en su momento pico.
Fava calculó en 1992 "el umbral de irreversibilidad natural para
la desestabilización sinergética de la biósfera en
abril de 1998, como punto temporal de no retorno". Atravesado éste
umbral, como ya ocurrió, comenzarían a dispararse reacciones
en cadena.
NOVIEMBRE 1998
A esta altura, el fenómeno
ya no puede anularse por completo, pero sí puede amortiguarse. Es
decir aplicar técnicas y cambios en los procesos de consumo humano,
que permitan desacelerar el descongelamiento. De esta forma las liberaciones
de energía se prolongarán en el tiempo y serán menos
intensas. Probada la factibilidad de esta hipótesis la organización
de Naciones Unidas debe formar un gobierno central planetario de emergencia
y actuar. La civilización basada en el petróleo debe cesar,
como una de las primeras medidas. Tomando en cuenta la dependencia de supervivencia
a esta tecnología, la primera etapa debe racionalizar al máximo
los usos no primarios.
Sobre los efectos a nivel continental
recuerda Fava que "conversé en 1997 sobre el problema del corrimiento
de las franjas de temperatura en Argentina, por efecto del recalentamiento
y el desorden que esto provocará en todo el sistema agroganadero
con el entonces secretario de Estado, Felipe Solá; no lo tomó
con seriedad...".
Explicó también que
"el ecosistema biosférico como sistema, ofrece resistencia a
los cambios. Es así como acumula, compensa y libera energía
para autosostenerse. Pero pasado un punto crítico, cambia de fase,
al igual que el agua de una pava al hervir. Cuando el agua entra en ebullición
es porque hubo un cambio de fase. Bueno; ahora, fines de 1999, todo el
sistema está acumulando energía para liberarla en el 2.002.
Estos ciclos de acumulación y liberación energética
serán cada vez más cortos e intensos, hasta que el ecosistema
se colapse por completo".
Recordó también que
"cuando Georgiadis aún estaba al frente del INIDEP publiqué
en EL ATLANTICO uno de los primeros síntomas de alerta: durante
1994 el agua en torno de Islas Georgias había variado 2 grados positivos
sobre la media histórica. Luego una de las bases argentinas en Antártida,
rodeada por hielos permanentes, quedó en medio del océano,
rodeada de agua en uno de los pasados veranos".
Sobre el colapso en marcha dice
Fava que "únicamente un esfuerzo solidario de toda la capacidad
tecnológica y de recursos de la Humanidad, volcada de inmediato
a corregir el desequilibrio, aplicado en la naturaleza por irracionalidad
del hombre, corregirán el sistema y amortiguará los efectos.
Para esta oportunidad también existe un umbral pero de reversibilidad,
el cual no va más allá de julio del 2.002. Sí para
esa fecha los errores causados por el consumo humano depredador no son
revertidos, comenzarán fenómenos en cadena que conducirán
al actual período de historia humana a su completo fin".
Adelantó que "el alineamiento
planetario (ya ocurrió) añadirá energía desequilibrante
adicional al ecosistema terrestre, debido a efectos de tenue torsión
gravitacional, los que influirán el eje magnético terrestre
y coincidirán con etapas de mayor actividad solar. No se sentirán
los cambios en forma instantánea, pero repercutirán sobre
el ritmo de expansión del agujero de ozono y éste a su vez
sobre el ritmo del descongelamiento al acumularse esta mayor radiación
sobre el suelo antártico, por debajo de los glaciares, actuando
el agujero como una lupa de radiación solar".
Explicó además que
"el Océano Pacífico y los condensadores de frío
en ambos polos, son los grandes termorreguladores del planeta. El incremento
de calor se verá compensado por la pérdida de los condensadores
de frío polar, en reacciones termodinámicas imparables más
allá del umbral del 2.002".
Considera además Fava que
el fenómeno de la pérdida de frío no será gradual,
sino exponencial al sumarse otros fenómenos como el agujero de ozono
y la liberación del CO2 adicional (incorporado por quema irracional
de los hidrocarburos) en forma súbita por los océanos, que
lo retienen en el lecho submarino (hoy en un 80%) siempre y cuando la temperatura
del agua no siga aumentando.
Ejemplificó que " es como
si en un día muy caluroso del verano uno se olvidara la puerta del
freezer abierta, momentáneamente el ambiente de la cocina se enfriará
y cuando el descongelamiento del freezer se complete, en forma repentina
la temperatura promedio se elevará. Algo semejante pasará
con la biósfera de no detenerse a tiempo la sociedad de consumo.
Porque lo que se está consumiendo es el hábitat de la Humanidad".
Sentenció asimismo que "al
fenómeno de elevación del nivel de los océanos se
añadirán sismos de escala continental, una gran evaporación
y tormenta compensando la pérdida de frío como paso previo
a una nivelación termodinámica de la biósfera global.
Y, está en ciernes el peligro de energía adicional por el
calentamiento de los océanos, los cuales son termorreguladores a
nivel biosférico de superficie y actúan también como
refrigeradores, disipadores de energía, del reactor nuclear de fusión
que existe bajo las placas tectónicas, que es el centro de la Tierra
ígneo. Un incremento de un grado en los océanos, puede que
sea de varios grados en la parte inferior de la corteza terrestre. De ser
así, esto afectará sin duda el equilibrio actual de los océanos
fósiles existentes a kilómetros de profundidad bajo la corteza,
desde la formación del planeta. O sea, se vaporizarán a alta
presión esta aguas, que superan en cantidad la de los océanos
superficiales y pasarán a ejercer altísimas presiones intraplacas".
Sobre el índice de supervivencia
humana frente al fenómeno indicó que "se suma la inclinación
del eje magnético de la Tierra, el cual se podrá descompensar,
esto provocaría la salida de cauce de los océanos entre otras
cosas. La suma de todos los factores hacen que el nivel de supervivencia
humana, sin contar más elementos desequilibrantes, sea del 0,0001%
para lo que puede venir".
Indicó también que
"sí me equivoco en mis cálculos en un 99%, igualmente
más de mil millones de personas morirán en el planeta durante
la próxima década como consecuencia de esta cadena de hechos
cataclísmicos".
Acerca de la advertencia en 1999
sobre el descongelamiento antártico por parte del presidente de
los Estados Unidos, Bill Clinton, dijo que " la irracionalidad de un
mundo donde unos pocos hombres tienen un botón para volarlo en pedazos
y sistemas políticos que bloquean información científica,
han provocado que el primer umbral haya sido atravesado. Se ocultó
información durante la anteúltima y última décadas,
se especuló sobre que el cambio no sería considerable y unos
pocos líderes asumieron la responsabilidad que no les corresponde
sobre miles de millones de personas, y en esto tuvo mucho que ver el egoísmo
del poder y el dinero... Ahora la cuestión es sí todos podemos
tomar conciencia de lo que se nos viene encima y actuar solidariamente
para revertirlo. El límite de nuestra capacidad tecnológica
para un cambio artificial es el 2.002. Creo que frente a los hechos estamos
ante un desafío equivalente al juicio final. El resultado dependerá
de la sumatoria de todas las decisiones individuales".
En cuanto al conocimiento del problema
dijo Fava que "si bien Estados Unidos y Rusia ocultaron información,
hubo datos fragmentados y aislados que recogí, analicé y
me permitieron recomponer el rompecabezas y una proyección de escala
de los fenómenos asociados. A fines de la década anterior
un pequeño artículo habló de una mancha de temperatura
permanente en el Pacífico, con aguas a 35 grados positivos. La mancha
era del tamaño del Japón, a principios de los ´90 era
del tamaño de un continente. Simplemente calculé las ondas
de choque entre los condensadores de frío y calor, deduciendo que
el recalentamiento sería liberado en la frontera entre ambas zonas
provocando esto una aceleración del proceso de descongelamiento
de los polos y a su vez, sensaciones de mayores y más intensos inviernos,
por el simple motivo de que el proceso libera frío. Publiqué
un artículo que llamé "Efecto corcho", referido a
la elevación de la placa antártica. Nadie le prestó
atención en su momento. Hoy se está pensando en las inundaciones,
cuando el peligro está en la resonancia sísmica".
Dijo que "sí ahora los
científicos, economistas y políticos discuten sobre sí
el umbral que menciono ya pasó en abril de 1998 o sí será
en abril del 2.010, llegará el 2.002 y no quedará mucho más
para discutir y especular. No me limité a la detección del
problema, diseñé siete proyectos de alta integración
para abandonar la sociedad de consumo por otra, equilibrante con el medio
ambiente. Será posible ponerlos en marcha sí el egoísmo
es abandonado, junto con el actual sistema de injusticia del poder. Esa
es la encrucijada. Que cada cual la tome o la deje y se atenga a las consecuencias".
Indicó que "mientras el
sistema que explico no acontezca, para la mentalidad científica
será sólo una hipótesis y un marco de probabilidades.
Esta misma forma de análisis de situación es la que están
ofreciendo los científicos al sistema de poder político del
planeta. También las opiniones están divididas, puesto que
hay quienes sostienen que la contaminación atmosférica provocará
un enfriamiento... La realidad es que la anomalía del calentamiento
global está en progreso, para la primera mitad del 2002 las posibilidades
de aparición de una anomalía de sobrecalentamiento de las
aguas del Océano Atlántico en el cuadrante del Caribe ascenderán
al 72%. Esta presencia permanente de aguas a 35º, en una mancha en
expansión dispararán las posibilidades de huracanes en sectores
como el de Mar del Plata (Argentina) al 51%, a partir del verano del 2002
en el hemisferio norte, como consecuencia del drástico cambio que
esto originará en los sistemas de presión atmosférica...
Algo debe entenderse claramente, por la guerra fría entre las potencias,
la Humanidad despilfarró cientos de miles de millones de dólares
para buscar métodos de eliminación y supremacía sobre
el bando contrario. Lo que aquí se plantea es la revisión
de esta hipótesis y de no poder ser rebatida, la inmediata disponibilidad
de la masa de recursos tecnohumanos para amortiguar los efectos de liberaciones
de energía súbita del cataclismo en evolución. Sólo
un porcentaje del 25% de que mis cálculos sean correctos, merece
no exponer la supervivencia de la especie humana y nuestra civilización
en forma tan absurda y estúpida".
Dijo que "estamos muy preocupados
por si estamos solos en el Universo o no lo estamos; considero que el calentamiento
global y sus consecuencias son una prioridad máxima. La NASA desarrolló
un programa para enlazar las computadoras mundiales de los usuarios de
Internet para usar parte de los recursos de cada PC para procesar datos,
en búsqueda de pruebas de inteligencia extraterrestre. Sería
más útil utilizar estos mismos recursos en la creación
de simuladores matemáticos de clima y contar con los indicadores
necesarios para procesar la información. De este modo en tiempo
real se puede contar con un pronóstico presente y sus proyecciones
futuras. Un sistema así armado, al mismo tiempo servirá para
prevenir huracanes, tornados y sismos. Porque un mapa dinámico de
la biósfera, básicamente será un detector de los intercambios
energéticos de nuestro delicado ecosistema, de cuyo equilibrio sustentable
depende la supervivencia de nuestra Humanidad".
De no actuarse, explicó Fava
que, la Humanidad depende en su tecnología de sus parques industriales
ubicados en terrenos bajos, en cercanías a las costas. La población
se concentra en un 80% en la misma ubicación geográfica...,
pasado el umbral del 2002, ya en el próximo ciclo calculado para
el 2004 la intensidad de los fenómenos climáticos y los primeros
sismos mundiales de alta intensidad, destruirán parte de estos asentamientos.
Perdidas las puntas tecnológicas y los medios de organización
actuales, la Humanidad retrocederá progresivamente en su capacidad
de supervivencia y subsistencia, acompañando este retroceso la evolución
del cataclismo en ciernes. Millones perecerán por falta de medios
y alimentos.
Sobre el motivo por el cual no publicó
éste segundo artículo del "Efecto Corcho" dijo
que "por la ignorancia y la soberbia de personas que me han rodeado,
porque me tildaron de loco cuando anticipé las consecuencias del
SIDA, porque advertí del caso de Antártida en 1992 y nadie
lo tomó en serio, porque a casi todos a quienes expliqué
el problema les pareció imposible, porque la Humanidad es víctima
de sistemas de pensamiento lo que no equivale a que verdaderamente se piense
la realidad, porque el cataclismo en progreso es una demostración
de la estupidez del hombre y su vanidad, porque conozco las consecuencias
de las intervenciones directas sobre la historia, porque la Humanidad no
funciona por sí misma ." |